Mi casa en Londres es como de una peli de terror... aunque más que del susto te mata del asco. Y creedme, yo la limpiaría, si supiera que sirve de algo (y aun asi lo hago, pero a veces no tengo tiempo y lamentablemente soy la única que se preocupa de la limpieza... Bueno, todo hay q decirlo... a veces recogen la cocina y todo...).
A falta de perros guardianes, tenemos pelusas alarmantemente grandes en el pasillo... que a si bien no muerden, se enredan en los pies de cualquier ladrón que entre en casa, dejandolo paralizado. A las pelusas se les puede llamar "Fluffy" por defecto, que ellas responden (ellas y mi pequeña cobaya de peluche que, curiosamente, se llama igual). En general son cariñosas y si las alimentas adecuadamente te dejarán pasar por el pasillo sin enredársete. Y otra cosa que puede verse en el pasillo es una etiqueta de aceitunas rellenas de pimiento pegada a la pared. ¡Mmm!
Después tenemos lo que es el muro del terror, que esta en la cocina. Este esta formado por dibujos de mis flatmates y algún que otro vecino, hechos por ellos mismos. En estos dibujos se les puede ver desnudos y completamente deformados, de frente y de perfil. Otra cosa que se puede ver son recortes de periodicos y revistas tales como "Is it time to stop feeling guilty about how much you drink?" (lo que inspira a que beban más y me jodan la vida) o "Padres conservan intacta la habitación de su hija muerta a modo de altar" (originalmente en inglés, pero como no me acuerdo pongo la idea en español... y lo tienen ahi pues porque, según me dijeron, les hizo gracia y es que claro... una noticia asi es para partirse la caja....). Y la estrella del muro: una compresa ultra con alas pegada a la pared (tranquilos, sin usar... ¡ya lo que faltaba! Eso si... tiene un mensaje medio ilegible escrito). ¿Horrendo, verdad?
En la cocina también pueden verse botellas abiertas, que curiosamente, a pesar de haber estado asi todas las navidades, siguen perdiendo líquido, o un vaso con un chicle pegado dentro que, sorprendentemente, también fue usado.
Pues no querais ver el cuarto de baño... creo que hay hasta un vaso de plástico tirado en el suelo (¿qué que hace un vaso de plástico en el baño? -Clueless...). Nuestro espejo, a parte de toda la mierda, que casi no permite ver nuestra imagen reflejada, tiene cartelitos como "Se ruega a los empleados que se laven las manos" o "You are beautiful" en bonitos post-its rosas. Y hoy mientras me duchaba encontre una cuchilla de afeitar en el suelo de la ducha, que por poco no me abro la planta del pie... y es que esas cosas no se pueden ir dejando por ahi, ¡por Dios!
Eso si... las zonas más horribles de la casa están prohibidas al público de a pie, que son las habitaciones de mis flatmates. Cuenta la leyenda, que son zonas en las que no existe suelo... o al menos nadie lo ha visto nunca.
Sin embargo ahora mismo no aceptamos visitas, ya que los empleados que se encargaban de evitar que los visitantes se arrojaran al vacio (4º piso) después de ver tal cosa, se tiraron ellos mismos al venirles un olor a grasa quemada desde la cocina.
jueves, 14 de enero de 2010
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