Salimos de la estación de Liverpool Street, cargando con nuestras enormes maletas, y totalmente deslocalizadas y en busca desesperada de un taxi... Ya era de noche, y en la entrada de la estación había bastantes inmigrantes, y uno se nos acerca...
- ¿Necesitais un taxi?
- Sí
- ¿A dónde vais?
- A Hackney Road
- ¿Las llevas tu a Hackney Road? - Le dice a otro que se acercaba...
- Sí, sí. ¿A que parte de Hackney Road?
- Days Hotel...
- Aah, vale vale... Seguidme.
Le empezamos a seguir, hacia supuestamente está su taxi, pero nos alejamos cada vez de la estación y no vemos ni un taxi a la vista. Empezamos a asustarnos un poco, y a caminar mas despacio...
Vemos que al fin parece que hemos llegado, pero el coche que abre es un coche privado... Nos paramos a una distancia prudente.
-Venga, venid.
Empezamos a murmurar entre nosotras ("yo creo que esto no es un taxi"; "pero entonces, ¿por qué nos trae?", "yo no me fio..."). El hombre se nos acerca.
-Tengo licencia, tengo licencia - nos enseña una tarjeta, donde pone que es un conductor privado, y nos señala una pegatina del coche que dice lo mismo.
¿Nos fiamos? Pues, ¿qué otra nos queda? Que son las 00.30 y hay que llegar al hotel…
Después de un viaje muy tenso (además, que el supuesto taxista estuviera hablando una lengua extraña por un micro, no ayudaba a relajarnos xD), finalmente llegamos al hotel. ¡Menos mal! Porque vaya sustito llevábamos en el cuerpo, jajaja.
Entramos en el hotel. Estábamos reventadas y con unas ganas horribles de irnos a la cama. Sin embargo, y a pesar de la hora, hay cola en recepción (entre ellas hay un par de japonesitas ^^). A medida que van acabando se van sentando en un sofa cercano… no tiene buena pinta, ¿no?
¡Y así es! Nos informan que hay overbooking en el hotel, es decir, que a pesar de que reservamos una habitación en julio, están completos…
¡Me cago en sus muelas toas! ¬¬
¿Solución? Nos pagan un taxi a otro hotel, una habitación para esa noche y, por supuesto, el taxi de vuelta al día siguiente. Así que nos vamos con las japonesitas a un hotel que está en la quinta leche a la izquierda… Pero bueno, dormimos bien, estábamos cansadas, y con tal de tener una cama nos conformábamos.
Es en la recepción de este hotel cuando empezamos a hablar con las japonesitas :D El inicio de la conversación fue un “Oh, ¿sois españolas?” al ver mi pasaporte… Segunda vez en pocas horas que me encuentro en esta situación… ¿Qué tiene la gente conmigo y mi pasaporte? xDDD Pero bueno, siempre está bien hacerse amigas de unas japonesitas :D
¡Ah! Y el cuarto de baño de este hotel parecía una cápsula del tiempo, jujuju, que arte ^^-