Paso de contar el día a día... Cada detalle, sin tener ganas de escribir, sin tener ganas de contar cada minucia.
Después de más un mes sin escribir en este blog, y con algún intento que otro de asesinarlo, vuelvo a escribir una entrada.
¿Realmente merece la pena? Pues no sé, pero tengo ganas de escribir...
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Queridos míos, aquí Halloween es una fiesta en toda regla, y por eso merece que me comprara un vestido, y que hiciera linternas de calabaza. Me lo pasé bastante bien, siempre es divertido probar a celebrar cosas que nunca has celebrado, ¿no? Vestirte de forma especial, sin llamar mucho la atención por la calle. Aunque eso da igual en Londres, realmente. Y es una ocasión para hacer fotos. ¡Muchas fotos! Hay veces que no se si las odio, o me gustan... todo depende de como tenga el día, supongo: si fotogénico o no.
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Sé que mi forma de escribir es caótica, pero... who cares? Bah, escribo al ritmo de mis pensamientos, y mis pensamientos son caóticos... realmente me cuesta seguir lo que pienso... estoy con algo y de repente me cambia el chip, sin ningún tipo de nexo (más o menos como el cambio de Halloween a esto que, muy consideradamente, he puesto la raya con la X, aunque en mi mente no estuviera).
Tengo sueño, y esa sensación se incrementaba cuando se me pasaba por la cabeza la idea de que tenía que hacer deberes. Pero ahora que al final, y con mucha voluntad, los he hecho, se me ha pasado el sueño, y tengo ganas de escribir. Pero de todas formas no me quiero acostar tarde, porque se que mañana tendrñé esa sensación de sueño otra vez, antes de ir a clase.
Y es que, por más que intento hacer caso a ese consejo de "duerme menos de lo que se te apetece", para disfrutar más de la vida (en mi caso la vida del Erasmus), soy incapaz... porque cuando tengo sueño (es decir, siempre) se me pone muy mal cuerpo. Creo que quizás deba retomar el hábito del café, aunque no me guste mucho... porque el té no me hace efecto (estoy tan acostumbrada a la cafeína de la cocacola, que la simple y débil teína no me afecta, lo cual es divertido, porquepuedo hacer Mad Tea Parties a la hora que me plazca, ¡incluso de madrugada!, y después irme a dormir tan campante).
Y termino de repente, porque así terminan mis pensamientos...